Amanece en el castillo.
¡Que fría esta la mañana!
Pero Blasa está mayor,
tiene la escoba averiada.
Estas salidas nocturnas,
en invierno, no le agradan.
Cenó una sopa de letras,
miró en la tele qué daban,
y vio que salía Trump
reclamando Groenlandia.
Le dio una patada al gato
que de maullar no paraba,
llenó la estufa de leña
y se fue pronto a la cama.
Acabó una novelaza
que ya tenía avanzada.
¡Hay libros que son la hostia!
¡Mejor que cualquier parranda!
(Me cuenta el encargado del Bibliobús que Blasa le ha devuelto "A sangre fría" de Truman Capote).
